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Costa Rica recibe el primer resort todo incluido de JW Marriott

Costa Rica recibe el primer resort todo incluido de JW Marriott

En Playa El Jobo, JW Marriott Costa Elena Resort & Spa reúne gastronomía, bienestar y experiencias vinculadas con Guanacaste bajo un concepto que la marca define como all-immersive.

Por Revista DEBUT 07 / 10 / 2026

La bahía de Playa El Jobo, en la costa norte del Pacífico costarricense, es el escenario elegido por JW Marriott para inaugurar su primer resort todo incluido a nivel mundial. Con la apertura de JW Marriott Costa Elena Resort & Spa, la marca, integrante del portafolio de más de 30 marcas de Marriott Bonvoy, introduce una propuesta que sitúa el bienestar y la relación con el destino en el centro de la estadía.

El concepto all-immersive articula esta experiencia: gastronomía, diseño, prácticas de bienestar y actividades culturales se integran para que los huéspedes puedan disfrutar de su tiempo con mayor atención al presente. El entorno de Guanacaste y las tradiciones costarricenses orientan una oferta que busca favorecer tanto el descanso como los momentos compartidos.

La leyenda de Sibú, asociada con la creación y la armonía en las tradiciones indígenas bribri y cabécar, constituye uno de los referentes del resort. Su influencia se extiende desde la arquitectura hasta los rituales de bienestar, junto con elementos inspirados en los ritmos naturales de la región.

Entre las instalaciones destacan 15 espacios gastronómicos, el primer Griffin Club de nueva generación de JW Marriott y la primera Mindfulness House de la marca. A ellos se suma un conjunto de 17 piscinas que, según la información del resort, conforma el complejo de piscinas más grande de Costa Rica.

Para Bruce Rohr, vicepresidente y líder global de marca de JW Marriott, esta apertura expresa una evolución de la identidad de la firma. Su planteamiento reúne diseño, servicio personalizado y experiencias que invitan a viajar de forma más consciente, con espacio para desacelerar y establecer una relación más cercana con el lugar.

Imagen del reportaje

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Una estadía de inspiración residencial

Las 415 habitaciones del resort responden a una concepción residencial inspirada en villas. Habitaciones, suites y terrazas ofrecen espacios amplios, mientras que las suites presidenciales incorporan áreas de estar independientes.

La propiedad también contará con una selección de Mindful Rooms and Suites, la categoría de alojamientos de JW Marriott concebida para quienes buscan una estadía orientada al descanso y al bienestar. Su diseño procura ofrecer ambientes que faciliten la relajación y la reflexión.

En algunas suites de la planta baja, el acceso directo a piscinas semiprivadas de tipo swim-out conecta el alojamiento con los espacios exteriores y el paisaje.

El Griffin Club añade una experiencia privada dentro del resort principal. Rodeado de vegetación, este concepto ofrece servicios destinados a personalizar la visita desde antes de la llegada. Una consulta previa con un concierge de bienestar permite organizar preferencias gastronómicas, actividades, experiencias de bienestar y detalles de la habitación.

Al llegar, sus huéspedes son recibidos en un lounge privado y cuentan con un asistente personal y guías de bienestar durante su estancia. Algunos alojamientos incluyen acceso swim-out, mientras que la Griffin Club Presidential Suite dispone de áreas de estar interiores y exteriores con vistas a la costa.

Los servicios del club incluyen un lounge disponible las 24 horas, una piscina exclusiva con concierge y un área privada de playa. El acompañamiento del Yámi Companion contempla asistencia para desempacar, gestionar la lavandería y atender el servicio nocturno de cortesía.

La propuesta se completa con programas para familias, amenidades seleccionadas y prioridad para reservar restaurantes y cabañas junto a la piscina.

Guanacaste como referencia de diseño

La arquitectura del resort toma sus referencias del paisaje y las tradiciones de Guanacaste. La firma Phiba by DCM lideró el proyecto en colaboración con arquitectos, artistas y artesanos locales, además de socios internacionales de diseño.

En el lobby, el Oculus de nogal elaborado a mano introduce esta narrativa. Concebido como una representación del aura de Sibú, el elemento vincula la llegada al resort con el relato que inspira la propiedad.

Los espacios abiertos y las vistas enmarcadas hacia Playa El Jobo prolongan esa relación con el entorno. La colección de arte, seleccionada por Indiewalls, incorpora obras hechas a mano y materiales de inspiración local que remiten a la costa del Pacífico costarricense.

Arquitectura, piezas artísticas y paisaje forman así un recorrido en el que las referencias al destino acompañan los distintos momentos de la estadía.

Quince espacios para recorrer sus sabores

La oferta de restaurantes y bares combina tradiciones de Costa Rica con influencias italianas, mexicanas y japonesas. Distribuida en 15 espacios, abarca desde propuestas informales disponibles durante el día hasta experiencias gastronómicas de mayor elaboración.

Los ingredientes seleccionados, los productos locales y las técnicas culinarias sostienen una programación que encuentra en la mesa un punto de encuentro entre el huésped y el destino.

Leal concentra parte de esa exploración. Inspirado en las tradiciones de Guanacaste, permite a los visitantes tostar su propio café y participar en una degustación de siete tiempos que toma como referencia las provincias costarricenses.

En Casado, una parrilla costera a la leña, el fuego y el mar definen la propuesta. Puerto Limón se acerca a la herencia afrocaribeña y a los sabores de la costa de Costa Rica.

Luciano relaciona la elaboración de pasta italiana con la artesanía costarricense. Santos, por su parte, presenta cocina mexicana mediante técnicas como la nixtamalización y la cocción a la leña.

Las influencias japonesas aparecen en Namuyaki y Boga, donde se trabajan ingredientes locales desde dos perspectivas distintas: el primero ofrece teppanyaki preparado por el chef, mientras que el segundo se enfoca en preparaciones crudas de inspiración costera. Borbón incorpora una propuesta de mixología con referencias botánicas.

LaGloria introduce una conexión con la historia de Marriott. Su concepto recuerda el puesto de root beer de nueve asientos que J. Willard Marriott abrió en Washington, D. C., en 1927, su primer emprendimiento. El menú reúne root beer y refrescos artesanales, además de platos clásicos de comida reconfortante. Este formato constituye también el primer puesto de root beer dentro de JW Marriott.

El programa JW Garden complementa la oferta mediante un amplio huerto en la propiedad. Hierbas de temporada, flores comestibles, frutas y verduras se utilizan en platos, cócteles, cenas en la mesa del chef y experiencias gastronómicas privadas.

Bienestar entre el bosque y los elementos

El resort dedica cerca de 1.500 metros cuadrados a una propuesta de bienestar que reúne Spa by JW, un gimnasio de última generación y la primera Mindfulness House de la marca.

La leyenda de Sibú y los guardianes de la tierra, el agua, el fuego y el aire orientan el concepto de estos espacios. También se incorporan referencias a la península de Nicoya, cuya Zona Azul es reconocida por la longevidad de sus habitantes, a través de principios de equilibrio, vitalidad y vida con propósito.

En Spa by JW, los tratamientos emplean ingredientes como arcilla volcánica y cacao nativo, junto con prácticas inspiradas en la cultura costarricense. La programación incluye un ritual Sibú dedicado a los cuatro elementos, circuitos de hidroterapia, baños de sonido al atardecer y ceremonias de cacao.

La Mindfulness House se ubica junto a un bosque virgen, bajo la sombra de un árbol de Guanacaste nativo. Sus texturas naturales y áreas de encuentro al aire libre buscan mantener una continuidad entre el espacio interior y el paisaje.

Las actividades diarias incluyen sesiones de sonido, Reiki, ceremonias de cacao y prácticas autoguiadas. La intención de esta programación es ofrecer herramientas de atención y equilibrio que puedan acompañar a los huéspedes más allá de su visita.

Experiencias para distintas generaciones

La programación familiar combina actividades de exploración con momentos de pausa. En Family by JW Club, los niños pueden participar en caminatas culturales y por la naturaleza, propuestas creativas y actividades prácticas relacionadas con el entorno costarricense.

El programa incorpora yoga infantil, lectura de cuentos, meditación guiada y arte inspirado en mandalas. Por la noche, las sesiones de narración y el cine en familia ofrecen otras oportunidades para compartir.

Para los adultos, el calendario diario reúne actividades físicas, deportes acuáticos, meditación guiada y sesiones de sonido. Un mercado nocturno semanal acerca al resort el trabajo de artesanos locales, la cocina tradicional, la música en vivo, la danza y los relatos de Guanacaste.

La exploración también se extiende fuera de la propiedad. Entre las opciones se encuentran caminatas al atardecer, excursiones guiadas en kayak, alquiler de yates privados, pesca en alta mar, recorridos por la naturaleza y experiencias de buceo en la costa costarricense.

Dentro del resort, las 17 piscinas amplían las alternativas de descanso y recreación. El conjunto incluye una extensa piscina de borde infinito frente al mar.

Encuentros frente a Playa El Jobo

La propiedad dispone de más de 800 metros cuadrados para eventos en espacios interiores y exteriores. Entre ellos se encuentran un salón de baile frente al mar y áreas abiertas con el paisaje de Playa El Jobo como escenario.

Las instalaciones permiten organizar reuniones, retiros, celebraciones y ocasiones especiales, con servicios personalizados y una programación que puede incorporar experiencias fuera de los espacios de trabajo.

Sesiones guiadas de bienestar, cenas privadas a cargo de chefs y actividades artísticas y culturales vinculadas con el destino forman parte de las opciones para grupos. Estas propuestas trasladan al ámbito de los encuentros la misma orientación hacia la convivencia y el bienestar que define la estadía.

Una de las experiencias distintivas es Sacred Fire Soiree, un encuentro al atardecer inspirado en los elementos naturales de Costa Rica, concebido como un momento colectivo de reflexión y renovación.

Una nueva etapa para la marca en la región

Federico Greppi, presidente de Marriott International para el Caribe y Latinoamérica, considera que Costa Rica ofrece un escenario adecuado para esta primera incursión de JW Marriott en el segmento todo incluido. Según el directivo, la apertura refuerza la presencia de la compañía en la región y responde al interés de los viajeros por experiencias que permitan una mayor inmersión en el destino.

Javier Coll, presidente de Mullen Hospitality Management, vincula el proyecto con la evolución de esta categoría. En su valoración, las expectativas actuales abarcan gastronomía, bienestar y hospitalidad, además de una relación cercana con la cultura y el entorno del lugar que se visita.

Mullen Hospitality aporta a esta apertura sus décadas de experiencia en el segmento todo incluido. La propuesta de Costa Elena reúne ese conocimiento con la filosofía de JW Marriott en una estadía articulada alrededor del paisaje, la atención personalizada y las experiencias compartidas.

Las tarifas parten de US$900 por persona y por noche, en ocupación doble. Las reservaciones y la información adicional están disponibles a través de JW Marriott Costa Elena Resort & Spa.

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